José Luis López

CÓMO GESTIONAR LAS PLUSVALÍAS Y MINUSVALÍAS

Posted on: abril 14, 2009

Cómo gestionar con buen tino las plusvalías y las minusvalías
Publicado el 23/12/2007, por ARO Asesoramiento Integral
En algunas ocasiones puede resultar conveniente vender activos en los que se ha incurrido en pérdidas para aprovechar las ventajas del tratamieno fiscal.
Quedan nueve días para el cierre de ejercicio pero es tiempo suficiente de cara a reflexionar acerca de las plusvalías y minusvalías que se tengan (tanto materializadas como latentes), así como las minusvalías pendientes de compensar de años anteriores. En tal sentido, conviene centrar la atención en todos aquellos activos fáciles de materializar y generadores de incrementos y/o disminuciones patrimoniales tales como fondos de inversión, acciones, etcétera.
1ª) Las plusvalías tributan al 18%.
Desde el pasado 1 de enero, todas las plusvalías puestas de manifiesto por la transmisión de activos, fondos de inversión, acciones, inmuebles, etcétera tributan al 18%, igual que todas las rentas del ahorro. Las restantes (premios de juegos, concursos, así como las indemnizaciones no exentas, etcétera) se incorporan a la base imponible general y tributan al tipo marginal de gravamen.
2ª) Compensar plusvalías y minusvalías entre sí.
Al margen de las plusvalías de base general, si se tuvieran materializadas en este ejercicio ganancias patrimoniales de cualquier tipo sin compensar, conviene ver la posibilidad de compensarlas con minusvalías que se tuvieran de forma implícita en acciones y participaciones de fondos de inversión, las cuales interesaría vender. Del mismo modo se haría con las minusvalías materializadas, para las que se buscarían plusvalías implícitas en ese tipo de activos.
3ª) Las plusvalías o minusvalías de inmuebles también son compensables.
Si se tuvieran plusvalías o minusvalías de este tipo, conviene considerar que se pueden compensar con plusvalías y minusvalías del ahorro. Ahora bien, si el inmueble vendido corresponde a la vivienda habitual y se piensa comprar otra, hay que considerar que la plusvalía obtenida queda exenta de tributación si en el plazo máximo de dos años se reinvierte en la compra de otra vivienda. Para que dicha plusvalía quede totalmente exenta, el importe íntegro de la venta, salvo el correspondiente a la amortización del préstamo o hipoteca si lo hubiese, se debe invertir en la compra de la nueva. En caso contrario, sólo quedaría exenta la parte proporcional.
4ª) Minusvalías de años anteriores.
Teniendo en cuenta que las minusvalías no compensadas en el ejercicio pueden compensarse con plusvalías durante los cuatro años siguientes, es conveniente observar las declaraciones de cuatro años anteriores por si hubiera alguna no compensada. Como con la ley anterior las plusvalías y minusvalías de menos de un año iban a la base imponible general, las minusvalías de ese tipo no compensadas de años anteriores pueden seguir compensándose contra dicha base, hasta un máximo del 25% de ésta, ahorrando con ello al tipo marginal cuyo máximo es del 43%.
5ª) Fondos traspasados.
Desde 2003 se pueden realizar traspasos entre fondos sin implicación fiscal, asumiendo el nuevo fondo las fechas de entrada y los valores iniciales. Por eso, antes de hacer nada conviene considerar cuál sería la plusvalía o minusvalía real que se pondría de manifiesto en caso de reembolso, ya que unas y otras son acumulativas. No conviene dejarse llevar por la ganancia o pérdida que arroje como tal la inversión en un fondo, salvo que se tenga la certeza de que no ha recibido traspasos de otros.
6ª) Paquetes de acciones y participaciones de fondos.
El régimen de asignación de acciones y participaciones en fondos que establece la ley cuando hay diferentes paquetes de compra con distintas fechas y precios, es el sistema FIFO (First In, First Out), que consiste en que los primeros títulos en entrar son los primeros en salir. En consecuencia, a la hora de determinar cuál sería el importe de la plusvalía materializada o implícita, es necesario conocer las antigüedades y los precios de adquisición de todos los paquetes. En el caso de acciones, la consideración es la misma, aún en el supuesto de que físicamente se vendieran paquetes depositados en otras entidades con antigüedades inferiores, es decir, fiscalmente se consideraría que las vendidas serían las que siguieran depositadas físicamente en otra entidad con más antigüedad.
7ª) Coeficientes reductores.
Una de las novedades de la nueva ley es que los coeficientes reductores a los que se tuviera derecho por activos adquiridos antes del 31 de diciembre de 1994, lo cual es bastante frecuente en el caso de inmuebles, sólo son aplicables a las plusvalías devengadas hasta el 20 de enero de 2006, salvo en el caso de valores cotizados y participaciones en fondos cuyo valor a considerar es el relativo al del 31 de diciembre de 2005 a efectos del impuesto sobre el patrimonio.
En consecuencia, al analizar las plusvalías o minusvalías (materializadas o implícitas) de activos adquiridos antes de 1995, se ha de tener presente tal circunstancia. En tal sentido, las relativas a inmuebles se calcularían proporcionalmente al tiempo transcurrido desde la compra hasta el 20 de enero de 2006, y desde ésta hasta la de venta. El valor de compra de los inmuebles se actualiza con la inflación en base a unos coeficientes aprobados anualmente en la Ley de Presupuestos.
8ª) Optimización de reembolsos en fondos de inversión.
Cuando se tiene una cesta de fondos y se quiere reembolsar en uno de ellos, conviene analizar de cuál es mejor hacerlo en base no sólo a su tipología, sino también a la complementariedad con la cartera, la antigüedad, y las plusvalías/minusvalías. Todo ello con el objeto de optimizar éstas, según convenga y mediante traspasos. En el cuadro adjunto se muestran dos ejemplos en base a una misma cartera en donde, pretendiéndose retirar de un fondo concreto, conviene reembolsar a través de otro mediante traspasos.
9ª) Activos por donación y/o herencia.
En todos los activos que tributan por la diferencia entre el valor de venta y el de compra, todos los gastos e impuestos que se pagan son un mayor coste de adquisición, o un menor importe de venta en su caso. En los supuestos de activos recibidos por donación o herencia, el impuesto de sucesiones y donaciones es un mayor coste de adquisición, lo cual en muchas ocasiones no se suele tener presente por desconocimiento u olvido, y, sin embargo, influye mucho en la plusvalía o minusvalía resultante. A veces, en el caso de fondos de inversión, las plusvalías financieras se traducen en minusvalías fiscales al incorporar tal impuesto como coste.
10ª) Plusvalías por fallecimiento.
Las plusvalías en las transmisiones por fallecimiento están exentas en el impuesto sobre la renta. Cuando se tengan activos cuyo destino pudieran ser los herederos, cabe tener presente que la plusvalía que llevase acumulada estaría exenta de pagar el 18%. En este sentido, cuando se tengan sin adjudicar oficialmente activos a nombre de personas ya fallecidas con plusvalías implícitas, tales como los fondos de inversión, conviene, antes de reembolsar, adjudicarlos a nombre de los herederos para no materializar una plusvalía fiscalmente inexistente, que generara una retención a nombre del difunto que después se tendría que reclamar. En aquellos casos en los que ya se haya hecho, lo cual suele ser frecuente para pagar el impuesto de sucesiones, conviene tenerlo en consideración.

http://www.labolsa.com/foro/mensajes/1198395998/

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