José Luis López

Participaciones Preferentes

Posted on: marzo 25, 2009

diferencias-entre-las-participacines-preferentes-y-otros-valoresÉrase una vez un país, España, en el que un número importante de entidades, financieras y no financieras, necesitaban acudir a los mercados de capitales para financiar sus proyectos de expansión. Los responsables financieros de esas entidades sabían que los recursos que precisaban no se podían obtener a través de las fórmulas tradicionales de emisiones de capital o de emisiones de obligaciones o bonos, bien porque el coste de dichos recursos era excesivamente caro, si se hacía ampliando capital, o bien porque no se mejoraba la solvencia de la entidad, si se hacía emitiendo obligaciones. Pero este país no disponía de una normativa financiera y fiscal que permitiera a estas empresas captar los recursos necesarios aumentando su solvencia y a un coste razonable y competitivo. Esos mismos responsables financieros sabían, también, que idénticos problemas los habían tenido las empresas competidoras establecidas en otros países de su entorno, y los habían resuelto haciendo dichas emisiones en aquellos pocos países (en realidad sólo había uno) y “jurisdicciones o territorios” que disponían de una legislación más flexible que la suya y la nuestra y que les permitía dar respuesta a las dos exigencias antes comentadas de financiación con un coste razonable y mejora de la solvencia. Ese país y esas “jurisdicciones o territorios” tenían una normativa que permitía hacer emisiones de las denominadas preference shares, un híbrido entre recursos propios y recursos ajenos. Este mismo camino fue el que siguieron nuestras empresas.

Desde el punto de vista fiscal, se han resuelto las dudas que hasta hace poco se planteaban

Con el pasar de los años, cada vez se entendía menos por qué nuestras empresas no podían hacer en España lo que tenían que hacer fuera. Por ello, se modificó nuestra normativa por la Ley 19/2003, de 4 de julio, sobre régimen jurídico de los movimientos de capitales y de las transacciones económicas con el exterior, para permitir que se emitieran en España participaciones preferentes dotándolas de un régimen financiero y fiscal adecuado, ampliando, así, las posibilidades de nuestro mercado de capitales y evitando a nuestras empresas incurrir en costes innecesarios para efectuar esas emisiones en el exterior y, además, haciéndolo con transparencia, al tener que informar a la Administración tributaria y a las instituciones encargadas de la supervisión financiera de la identidad de los titulares, como se hace con cualquier activo financiero, y por el mismo procedimiento que se utiliza para informar de la deuda pública. El desarrollo reglamentario fue preparado inmediatamente después de aprobarse la ley e informado favorablemente por el Consejo de Estado en marzo, habiendo sido aprobado, recientemente, por el Consejo de Ministros, exactamente en los mismos términos que el proyecto preparado por el anterior Gobierno, aunque con unos cuantos meses de retraso.

El nuevo marco legal permite a las entidades de crédito, pero también a cualquier entidad cotizada, aunque no sea de crédito, ya sean residentes en España o en cualquier otro país de la Unión Europea, emitir este tipo de títulos. Las participaciones preferentes darán derecho a obtener una remuneración predeterminada de carácter no acumulativo, siempre que la entidad o el grupo al que pertenece la misma tenga beneficios. Estas participaciones no otorgan derechos políticos a sus titulares y tienen carácter perpetuo, aunque se pueden amortizar de forma anticipada a partir del quinto año. Estas características hacen que el órgano supervisor, siguiendo las orientaciones del Comité de Basilea, las considere como tier-1, es decir, recursos propios de primera categoría, a efectos del cálculo del coeficiente de solvencia, lo cual es importante, especialmente, para las entidades de crédito.

Desde el punto de vista fiscal, se han resuelto todas las dudas que hasta hace poco se planteaban. La retribución derivada de estas participaciones será gasto deducible para el emisor, y para el perceptor se calificará como rendimientos obtenidos por la cesión a terceros de capitales propios, recibiendo, así, el mismo tratamiento que los intereses. Si el perceptor fuera un no residente sin establecimiento permanente, la renta estaría exenta en los mismos términos que los rendimientos derivados de la deuda pública. Por otro lado, se aclara que la emisión de estos títulos no tributará por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en su modalidad de Operaciones Societarias. Por razones de neutralidad, este régimen fiscal se aplicará, también, a cualquier otro instrumento de deuda si se cumple una serie de requisitos.

En conclusión, la regulación financiera y fiscal de las participaciones preferentes y otros instrumentos de deuda, que se realizó por la Ley 19/2003, de 4 de julio, y que ahora se desarrolla, va a permitir a las empresas españolas y, en general, a todas las europeas, emitir en España los títulos que antes emitían en los paraísos fiscales, lo que, sin duda, será positivo para estas empresas, para el desarrollo de nuestro sistema financiero y también para la Hacienda Pública, que tendrá puntual conocimiento de los adquirentes de dichos títulos.

Miguel Ángel Sánchez es inspector de Hacienda del Estado e inspector de Entidades de Seguros, Planes y Fondos de Pensiones y ex director general de Tributos.

¿Con que descuento están a día de hoy en el mercado emisiones preferentes similares? La respuesta es muy sencilla, podéis encontrar emisiones similares con descuentos que van del 20% al 50%. Así que no le veo yo ningún motivo para adquirir una emisión pagando el 100% cuando hoy mismo tenéis alternativas con descuentos enormes y muy probablemente la misma emisión del BANCO X la podréis adquirir al mercado unas semanas después con importantes descuentos.

Entre los riesgos de esta emisión:

– No són un depósito por lo tanto no están cubiertas por el Fondo de Garantías de Depósitos.

– No se pagarán los intereses si el beneficio distribuible del BANCO X no es suficiente.

– Es una emisión perpetúa, así que el BANCO X no tiene ninguna obligación de adquirirlas.

– Para deshacerte de ellas deberás acudir al Mercado AIAF de Renta Fija, donde actualmente podemos encontrar emisiones similares cotizando un 40% por debajo de su valor nominal.

Su principal característica es que el orden de prelación, con relación a los acreedores, sitúa a los titulares de participaciones preferentes tras todos los acreedores comunes y subordinados, es decir en caso de que la empresa se liquide, los dueños de estos títulos serían los últimos en cobrar, SÓLO ANTES QUE LOS ACCIONISTAS

Acciones o participaciones preferentes

¿Por qué caen los precios de las acciones o participaciones preferentes?
Aparte del riesgo de crédito, últimamente, el cobro de cupones de las acciones preferentes financieras está muy en entredicho, lo que se refleja en sus precios a día de hoy.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de las acciones preferentes emitidas no acumula cupones, por tanto, la pérdida de un cupón durante varios trimestres o años supone una pérdida de valor de éstas.

¿Por qué pueden dejar de pagar cupón?

Una de las medidas de la intervención de los Gobiernos, en el sistema financiero, está siendo inyectar capital mediante la compra de acciones preferentes, es el caso del Reino Unido y de EEUU cuando se anuncien próximamente. Estas nuevas acciones preferentes tienen prioridad en el orden de prelacion sobre el resto de acciones preferentes previamente emitidas. Como las inyecciones de capital están siendo brutales, se puede poner en riesgo la capacidad de generación de beneficios suficientes por parte del banco que le permitan pagar, en primer lugar a los bonistas y luego al Gobierno (que en el caso del Reino Unido tienen cupones del 12%), con esas acciones preferentes, y que les quede para pagar a los accionistas preferentes previos y a los accionistas ordinarios.

Estamos ante un proceso que obligará a muchos bancos a eliminar su dividendo por caja, quizá paguen en acciones, y probablemente adopten la medida de no pagar durante un tiempo los cupones de las acciones preferentes.

Tenemos un riego tremendo de que el Gobierno se interponga entre los accionistas y los bonistas.

¿Es buen momento para comprar acciones preferentes?

Si uno elige aquellas entidades que no están afectadas, que tienen un índice de negocio suficiente para tener unos beneficios recurrentes, que no van a ser destrozados por el aumento de morosidad que se avecina en los próximos meses, puede haber bastante dinero a ganar.
Quien no quiera asumir el riesgo de impago de cupones, pero sí el riesgo de crédito, la recomendación sería comprar deuda senior. Los bonos senior son los que están recibiendo la garantía explicita de los Gobiernos británico y de la zona euro, y en cuestión de semanas, de los EEUU.

Si se quiere asumir riesgo en el capital de la compañía, es preferible comprar directamente acciones, muchos bancos europeos están cotizando muy por debajo de su valor contable.
La alternativa a la comprar acciones preferentes, podría ser hacer una mezcla de acciones ordinarias de entidades que salgan ganadoras de esta crisis y de deuda senior de estas mismas entidades.

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